miércoles, 16 de septiembre de 2009

VUELVO A CASA

11-09-09 A CASA
Hoy regresamos. Agustín ha quedado en recogernos a la una para llevarnos al aeropuerto.
Sobre la diez, aparece el velero con el genaker y el toldo arreglados. Cose un remiendo en la funda de la mayor para evitar que siga rajándose.
Alrededor de las diez y media aparece Agustín, trayendo un sobre con la pieza que se había roto en la contra de la botavara. La pieza no es exactamente la misma ya que el patín que corre a lo largo de la botavara es más gordo y no cabe por el carril. Opino, en contra de las instrucciones dadas desde el proveedor, que lo coherente sería rebajar el grueso del patín.






PIEZA RAJADA
Cuando llega Agustín a recogernos nos encuentra enfrascados en enrollar y guardar el genaker reparado. Menos mal que la operación se desarrolla sin incidencias, pues estaba ya viendo peligrar nuestra hora de llegada al aeropuerto.
Salimos con tiempo de sobra junto a Agustín y Emilio, que han decidido irse a comer juntos después de depositarnos en el aeropuerto. En el aeropuerto, Pepe y yo tenemos suficiente tiempo para comer algo y cambiar la lotería pues nos había tocado el reintegro. Esta tarde veré a mis nietos. Pienso salir directamente desde el aeropuerto a casa de mi hijo.

CUMPLEAÑOS DE PEPE

10-09-09 MAÑANA VUELVO A CASA
Ayer me acosté tarde pues no tenía sueño y me quedé viendo la tele. Esto no le debió parecer bien a Emilio que me despierta temprano, arrancando el motor del barco y abriendo y cerrando puertas, como si estuviera solo en el barco. No me queda más remedio que levantarme.
Hoy Pepe, que cumple años mañana, nos invita a comer




El almuerzo es estupendo, con carne buena, bien hecha y vino de calidad. Además, Pepe compra un billete de lotería para los tres. (¿y si tocara?). Por la noche nos comemos una ración de dorado acompañado con una botella de champán. Pepe ha guisado todo el que había en el congelador y el resto se lo dejamos a Emilio en una fiambrera.

REPARACIONES

09-09-09 REPARACIONES
Hoy es el día en el que deben aparecer los profesionales que tienen que reparar los desperfectos que tenemos en el Kalliope.
Ahora son la una y solo ha aparecido el mecánico que ya ha desmontado la contra. El velero tiene hora Canaria y todavía lo estamos esperando (Debía haber venido a las 11). Con el electricista, estamos citados a las cuatro. (Ya veremos). Los sables y la pieza que une la contra a la botavara están de camino, y esperamos recibirlos entre hoy y mañana.
Con esta inactividad, me acuerdo mas de los míos y sobre todo de mis nietos y cuento los días que me faltan para poder verlos.
Por fin viene el mecánico que desmonta la contra, y parece que con la pieza que tiene que llegar mañana, este problema estará solucionado.
Por la tarde aparece a la hora prevista el electricista que no da con la avería del alternador, que casualmente, ahora funciona bien. Ha quedado en volver mañana a desmontarlo para revisarlo en su taller.
Emilio ha tenido que ir en busca del velero tres veces, y solo es al final de la tarde cuando aparece y se lleva el genaker y el toldo `para reparar. Si todo sigue como previsto, en un par de días, los desperfectos estarán solucionados.






Sobre las siete, aparece Agustín y me alegra mucho volver a verle. Quedamos en vernos mañana por la noche, y se ofrece a llevarnos al aeropuerto el viernes a mediodía. Por la noche nos reunimos con Armando, su hermano y un primo en un bar del puerto donde comemos algo charlando de barcos y travesías. Por cierto que cada uno cuenta la suya y especialmente la travesía del Atlántico. Oyendo las desventuras de cada uno, empiezo a pensar que no es buena idea el haberme apuntado a esta travesía. Si me reúno con ellos un par de veces mas, me borro.

DESCANSANDO EN LAS PALMAS

08-09-09 DESCANSO REN LAS PALMAS.
Me levanto sobre las once. Emilio y Pepe no deben haberlo hecho mucho antes pues están justamente preparando el desayuno. Me viene de perlas, pues tengo realmente hambre. Así es que me zampo dos tostadas con aceite, tomate y jamón que me levantan el ánimo.
Al rato, y después que Emilio hiciera los tramites de entrada en la oficina del puerto, zarpamos en busca del pantalán asignado. El sitio es amplio y atracamos de popa sobre el muelle que hay al final del puerto, donde están los barcos mas grandes.






Viene a visitarnos Armando, un amigo canario de Emilio, que nos ayudará a conectar con el electricista y el velero que necesitamos para los arreglos, principalmente del genaker y del alternador.
Hoy es fiesta en Las Palmas y por lo tanto no podemos contar con tiendas ni profesionales que nos trabajen. Así es que haremos lo que nosotros podamos, (básicamente limpieza) y después ya se verá. Yo de momento me he pegado un buena ducha, que falta me hacía.
A las dos, llega Armando `para invitarnos a comer, pero después de tomar unos aperitivos, Emilio le propone quedarnos en el barco y comernos el dorado que Pepe tiene preparado en la nevera. Así lo hacemos y tenemos un estupendo y cordial almuerzo en el salón del barco, regado con dos botellas de vino y una de champán.
Después, Emilio se echa una siesta y Pepe y yo nos vamos a dar un paseo por la playa de Las Canteras.
Por la noche Emilio y Pepe se van a dar un paseo y yo me quedo en el barco viendo la tele. Mañana deberíamos conectar con los profesionales que tienen que hacer las reparaciones necesarias al barco

DE LA GOMERA A LAS PALMAS

07-09-09 SALIMOS HACIA LAS PALMAS.
Me levanto a las nueve y media y Melo ya se ha ido.
Solo desayuno un poco de café del que Emilio ha dejado en la cafetera. En cuanto llegue a Sevilla empiezo a controlar las comidas, porque si no, en un mes recupero todos los kilos que con tanto esfuerzo había perdido.
A las diez salimos con unos suaves vientos Alísios que nos entran de través y nos empujan a unos 6-7 nudos durante unas 4-5 horas. Pero el viento va bajando y tenemos que poner motor. Navegamos en un mar plato a motor hasta estar a unas 50 millas de Las Palmas, donde salta un viento que nos entra por la proa y que nos permite sacar de nuevo las velas y nos obliga a cambiar el rumbo para ir ciñendo. El viento que va creciendo alcanza mas de 20 nudos, lo que nos obliga a coger un rizo y enrollar la mitad del génova.
Durante 4-5 horas navegamos con una considerable escora y con olas importantes. En estos momentos, encaramado en la banda de babor, mirando a la banda de estribor que está casi sumergida en el agua, me pongo a dudar sobre si es buena idea haberme apuntado a esta aventura. No es que realmente tenga miedo ; tampoco puedo asegurar que no lo tengo, pero no puedo dejar de pensar que una situación parecida pudiera durar varios días seguidos y esto podría acabar con mis nervios. Bueno, ya veremos.
Menos mal que no hay mal que cien años dure, y el viento va bajando hasta obligarnos a pocas millas de destino, a poner de nuevo el motor, para entrar así en el puerto de Las Palma, allá sobre las cinco de la madrugada. Emilio se toma un tinto con una tapa, pero Pepe y yo, a pesar de no haber cenado nada mas que unos frutos secos y una galleta, nos vamos directamente a la cama.
Por la msañana, mientras estoy escribiendo en mi ordenador, Emilio toca a zafarrancho de limpieza y entre el y Pepe le dan alKalliope un buen flete por dentro y por fuera.Ahoras toca aperitivo. Se acabo el escribir por el momento

UN DÍA DE RELAX EN LA GOMERA

06-09-09 RELAX
Hoy es el día en el que ya no tenemos gran cosa programada y lo aprovechamos para ordenar la bodega de popa, donde Emilio ha cruzado unos cabos que tienen que impedir que la carga se mueva. Ha aprovechado la ocasión para darle un pequeño fregado, así como echarle anti-algas a la desaladora.
El resto de la mañana lo pasamos en el barco leyendo el periódico.
Al mediodía comemos en La Casa del Mar, y a continuación Emilio se pega su siesta, mientras Pepe y yo esperamos a que nos traigan las bolas de los plomos que Elsa se olvidó, cuando hizo submarinismo, durante nuestras vacaciones en el Tecina.
Por la noche viene Melo y esto nos obliga a salir a cenar. Carnaza y dos botellas de vino. (no deberíamos comer tanto).Al final Melo se queda a dormir en el barco para no tener que conducir tan tarde y con un poco de alcohol de mas.






ANTONIO, PEPE BO Y MANOLO REGRESAN

05-09-09 FIN DE FIESTA EN LA GOMERA
Oigo las voces de Pepe y Antonio que vuelven ya a sus domicilios. Hubiera querido levantarme para despedirme, pero no me despierto totalmente, y me quedo dormido de nuevo oyendo como se van.
Mas tarde, sobre las nueve y media, oigo a Manolo, y ya si que me despierto. Desayunamos juntos y luego le acompañamos, Emilio, Pepe y yo al barco que lo llevará a Tenerife. Creo que lo ha pasado muy bien y ha encajado en el grupo estupendamente. Espero poder tenerlo algún día de nuevo con nosotros.
















MANOLO GÁLVEZ

Hoy es el último día de agasajo a las tripulaciones, que termina con la entrega de premios y un almuerzo-cóctel en el náutico.
















LOS VENCEDORES

Como de costumbre, todo está exquisito y en abundancia. “De mieux en mieux ».
Decidimos visitar nuestros amigos del Tecina y para ello tenemos que tomar el barco hacia Playa Santiago, donde nos está esperando Melo que nos lleva al club de golf. Vemos a los jugadores profesionales terminar los hoyos 17 y 18,y luego llevo a Emilio a enseñarle el campo, que cada vez me parece mas bonito. A Emilio le ha gustado mucho.
Después, bajando por el ascensor del hotel, vamos a tomarnos un cubata sentados en los confortables sillones de nuestro chiringuito “cubanito”, donde echamos una cabezadita mirando al mar.















EMILIO Y PEPE EN EL CHIRINGUITO

Ramón, con el que Pepe se había citado, se reúne con nosotros en el pueblo, y juntos nos bebemos dos botellas de vino con unos pinchos en el restaurante La Cueva delante del puerto.
Ramón nos lleva a San Sebastián en su coche y terminamos tomándonos una copa en el barco. Mañana toca prepara el barco, pues tenemos la intención de salir para las palmas al día siguiente